Amenorrea vs. dismenorrea: diferencias, síntomas y tratamientos que debes conocer

Amenorrea vs. dismenorrea: diferencias, síntomas y tratamientos que debes conocer

Las alteraciones menstruales son uno de los motivos de consulta ginecológica más frecuentes y, entre ellas, la amenorrea y la dismenorrea ocupan un lugar destacado. Aunque ambas se relacionan con el ciclo menstrual, afectan a la mujer de formas muy diferentes: una se refiere a la ausencia de regla y la otra a reglas dolorosas. Conocer sus diferencias, síntomas y tratamientos es clave para identificar cuándo algo no va bien y buscar ayuda médica a tiempo.

¿Qué es la amenorrea?

La amenorrea es la ausencia de menstruación en una mujer en edad reproductiva. No se refiere únicamente a “tener un mes de retraso”, sino a la falta de regla durante un periodo de tiempo determinado.

Existen dos tipos principales de amenorrea:

  • Amenorrea primaria:
    Se presenta cuando una adolescente no ha tenido su primera menstruación (menarquia) a la edad esperada, generalmente alrededor de los 15–16 años, a pesar de haber desarrollado otros signos de pubertad.

  • Amenorrea secundaria:
    Ocurre cuando una mujer que tenía ciclos menstruales regulares deja de menstruar durante tres meses o más, sin estar embarazada ni en menopausia.

Causas frecuentes de amenorrea

Algunas causas habituales incluyen:

  • Trastornos hormonales (alteraciones de la tiroides, prolactina elevada, síndrome de ovario poliquístico).

  • Pérdida de peso importante, desnutrición o trastornos de la conducta alimentaria.

  • Ejercicio físico intenso, frecuente en deportistas de alto rendimiento.

  • Estrés físico o emocional prolongado.

  • Uso de ciertos medicamentos o anticonceptivos.

  • Problemas estructurales del útero, ovarios o vagina.

Síntomas asociados a la amenorrea

Además de la ausencia de regla, pueden aparecer:

  • Cambios en el peso corporal.

  • Acné, aumento de vello corporal o caída del cabello (sobre todo en alteraciones hormonales).

  • Secreción lechosa por el pezón cuando hay problemas de prolactina.

  • Dolor pélvico en algunos casos.

El tratamiento de la amenorrea siempre depende de la causa, por lo que es fundamental una valoración ginecológica completa.


¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea es el término médico que se utiliza para describir la menstruación dolorosa, es decir, los cólicos intensos que aparecen antes o durante el periodo y que pueden interferir con las actividades diarias.

También se clasifica en dos tipos:

  • Dismenorrea primaria:
    Es el dolor menstrual que no se relaciona con una enfermedad ginecológica de base. Suele iniciarse en la adolescencia, poco después de la primera regla, y está vinculada a las prostaglandinas, sustancias que provocan contracciones del útero.

  • Dismenorrea secundaria:
    Se debe a una causa identificable, como endometriosis, fibromas, enfermedad inflamatoria pélvica u otras patologías. Suele aparecer más tarde y el dolor tiende a ser más intenso o progresivo.

Causas frecuentes de dismenorrea

Entre las causas más habituales se encuentran:

  • Aumento de prostaglandinas, que causan contracciones uterinas fuertes.

  • Endometriosis (tejido similar al endometrio fuera del útero).

  • Fibromas uterinos.

  • Enfermedad inflamatoria pélvica.

  • Dispositivos intrauterinos en algunos casos, especialmente al inicio de su uso.

Síntomas asociados a la dismenorrea

Además del dolor en la parte baja del abdomen, pueden presentarse:

  • Dolor que se irradia a la espalda baja o a los muslos.

  • Náuseas, vómitos o diarrea.

  • Dolor de cabeza y fatiga.

  • Malestar general durante los primeros días del sangrado.

Cuando el dolor es muy intenso, difícil de controlar con analgésicos habituales o interfiere con la vida diaria, es importante consultar a un ginecólogo.


Amenorrea vs. dismenorrea: diferencias clave

Aunque ambas alteraciones se relacionan con el ciclo menstrual, afectan aspectos distintos:

  • Definición:

    • Amenorrea: ausencia de menstruación.

    • Dismenorrea: presencia de menstruación, pero acompañada de dolor intenso.

  • Manifestación principal:

    • Amenorrea: falta de sangrado en las fechas esperadas.

    • Dismenorrea: cólicos y dolor pélvico antes o durante la regla.

  • Causas:

    • Amenorrea: suele relacionarse con desequilibrios hormonales, estrés, peso extremo (alto o bajo), ejercicio excesivo o alteraciones estructurales.

    • Dismenorrea: se asocia a contracciones uterinas fuertes, endometriosis, fibromas u otros problemas ginecológicos.

  • Impacto en la fertilidad:

    • Amenorrea: puede indicar que no está ocurriendo ovulación de forma normal, lo que puede dificultar el embarazo.

    • Dismenorrea: el dolor por sí mismo no siempre implica infertilidad, pero algunas causas subyacentes (como la endometriosis) sí pueden afectar la fertilidad.

Reconocer estas diferencias ayuda a entender mejor qué le está ocurriendo al cuerpo y qué tipo de estudio puede ser necesario.

Tratamientos para la amenorrea

El tratamiento de la amenorrea depende de la causa que la origine, por eso es esencial un diagnóstico preciso. Algunas estrategias incluyen:

  • Cambios en el estilo de vida:

    • Mejorar la alimentación en casos de bajo peso o desnutrición.

    • Reducir el ejercicio excesivo.

    • Manejo del estrés mediante técnicas de relajación o apoyo psicológico.

  • Tratamiento hormonal:

    • Uso de hormonas tiroideas cuando hay hipotiroidismo.

    • Tratamiento con anticonceptivos u otros esquemas hormonales en casos de síndrome de ovario poliquístico u otros desequilibrios.

  • Tratamiento de enfermedades de base:

    • Corrección de alteraciones anatómicas cuando sea necesario.

    • Abordaje de enfermedades crónicas que estén afectando el ciclo.

En todos los casos, es importante no normalizar la ausencia prolongada de menstruación sin explicación médica.


Tratamientos para la dismenorrea

El manejo de la dismenorrea también se adapta a cada paciente y a la causa del dolor:

  • Medidas generales:

    • Analgésicos y antiinflamatorios (como ibuprofeno o naproxeno, siempre bajo indicación médica).

    • Aplicación de calor local en la zona baja del abdomen.

    • Ejercicio físico moderado y técnicas de relajación.

  • Tratamiento hormonal:

    • Anticonceptivos hormonales (pastillas, parches, dispositivos intrauterinos hormonales) que regulan el ciclo y reducen la intensidad de los cólicos.

  • Tratamiento específico de la causa:

    • Cirugía o tratamientos especializados en casos de endometriosis, fibromas u otras patologías.

    • Antibióticos si existe una infección pélvica.

Cuando el dolor menstrual es tan intenso que incapacita, no cede con medicación o empeora con el tiempo, es una señal de alarma y requiere una valoración detallada.


¿Cuándo es importante acudir al ginecólogo?

Debes consultar con un especialista si:

  • No has tenido tu primera menstruación cerca de los 15–16 años.

  • Tus reglas se han detenido por tres meses o más sin causa aparente (y no estás embarazada).

  • Tus cólicos menstruales son tan fuertes que te impiden ir a la escuela, al trabajo o realizar tus actividades normales.

  • El dolor menstrual ha empeorado con el tiempo o se acompaña de otros síntomas como sangrado muy abundante, dolor en relaciones sexuales o sangrado entre periodos.

Una evaluación ginecológica oportuna permite detectar causas tratables, evitar complicaciones y mejorar tu calidad de vida.