¿Por qué es importante prevenir las ITS?
Una persona puede tener una infección de transmisión sexual y no presentar ningún síntoma. Esto significa que es posible transmitirla a otras personas sin saber que se tiene.
Las ITS pueden transmitirse a través de diferentes prácticas sexuales y el riesgo varía según la infección y el tipo de contacto.
El uso correcto del condón o preservativo ayuda a reducir considerablemente el riesgo de muchas ITS. Además, los preservativos utilizados en relaciones vaginales pueden ofrecer una doble protección:
- Reducen el riesgo de numerosas infecciones de transmisión sexual.
- Ayudan a prevenir embarazos no planeados.
Es importante recordar que el preservativo reduce el riesgo, pero no lo elimina por completo. Algunas infecciones, como el VPH, el herpes o la sífilis, pueden transmitirse mediante el contacto con zonas de piel no cubiertas por el condón.
La vacunación frente al VPH y la hepatitis B, las pruebas de detección cuando estén indicadas y las revisiones médicas son también herramientas importantes para cuidar la salud sexual.
6 infecciones de transmisión sexual que debes conocer
Existen diferentes tipos de ITS causadas por virus, bacterias y otros microorganismos. Estas son algunas de las más conocidas:
1. Virus del Papiloma Humano (VPH)
El virus del papiloma humano (VPH) engloba un amplio grupo de virus que pueden transmitirse principalmente mediante el contacto íntimo piel con piel durante las relaciones sexuales.
Muchas infecciones por VPH desaparecen espontáneamente sin causar problemas. Sin embargo, determinados tipos pueden producir verrugas genitales, mientras que otros considerados de alto riesgo están relacionados con diferentes tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de cuello uterino.
La vacunación contra el VPH y las pruebas de cribado de cáncer de cuello uterino recomendadas según la edad y los antecedentes son fundamentales para la prevención.
2. Clamidia
La clamidia es una infección bacteriana que puede afectar, entre otras zonas, al cuello uterino, la uretra, el recto o la garganta.
Con frecuencia no produce síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir flujo anormal, molestias al orinar, dolor pélvico o sangrado fuera del periodo habitual.
La clamidia puede curarse con el tratamiento antibiótico adecuado. Sin tratamiento, puede ocasionar complicaciones, incluida la enfermedad inflamatoria pélvica y problemas de fertilidad.
3. Gonorrea
La gonorrea es otra infección bacteriana que puede afectar a los genitales, el recto y la garganta.
Puede transmitirse mediante relaciones vaginales, anales u orales. Algunas personas no presentan síntomas, mientras que otras pueden experimentar secreciones anormales, dolor o ardor al orinar, entre otras molestias.
Es importante recibir un diagnóstico y tratamiento médico adecuados, especialmente debido al creciente problema de la resistencia de la gonorrea a determinados antibióticos.
4. Sífilis
La sífilis es una infección bacteriana que evoluciona por diferentes etapas. Uno de sus primeros signos puede ser una llaga o úlcera generalmente indolora en el lugar por el que entró la infección.
Si no recibe tratamiento, puede permanecer en el organismo y, con el tiempo, provocar complicaciones graves.
La sífilis puede curarse con el tratamiento antibiótico adecuado, por lo que el diagnóstico temprano es especialmente importante.
5. Herpes genital
El herpes genital está causado principalmente por los virus VHS-1 y VHS-2.
Puede producir ampollas o úlceras dolorosas en la zona genital, aunque muchas personas presentan síntomas leves o incluso no saben que tienen la infección.
Actualmente no existe un tratamiento que elimine definitivamente el virus del organismo, pero los medicamentos antivirales pueden reducir la intensidad y duración de los brotes y disminuir el riesgo de transmisión.
6. VIH
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) afecta al sistema inmunitario. Sin tratamiento, puede progresar y llegar a una fase avanzada de la infección.
Los tratamientos antirretrovirales actuales permiten que las personas con VIH puedan mantener una buena calidad de vida. Además, una persona con VIH que sigue correctamente su tratamiento y mantiene una carga viral indetectable no transmite el VIH por vía sexual: es el principio conocido como Indetectable = Intransmisible (I=I).
¿Cuándo conviene hacerse una prueba de ITS?
No es necesario esperar a tener síntomas. Puede ser recomendable consultar con un profesional sanitario y valorar la realización de pruebas si:
- Has mantenido relaciones sexuales sin preservativo o se ha roto durante la relación.
- Has tenido una posible exposición a una ITS.
- Presentas flujo o secreciones inusuales, ardor al orinar, úlceras, ampollas, verrugas, picor, dolor u otros síntomas en los genitales.
- Tú o tu pareja habéis recibido un diagnóstico de una ITS.
- Tienes una nueva pareja sexual y queréis conocer vuestro estado de salud sexual.
- Un profesional sanitario recomienda pruebas periódicas en función de tus prácticas sexuales y factores de riesgo.
El tipo de prueba y el momento adecuado para realizarla dependen de la infección y del tiempo transcurrido desde la posible exposición. Por eso, ante una situación de riesgo, es recomendable solicitar orientación profesional.
Prevenir también es cuidar tu salud sexual
Usar correctamente el preservativo, realizar las pruebas de detección cuando correspondan, vacunarse frente a infecciones prevenibles y acudir a profesionales sanitarios ante cualquier duda son medidas fundamentales para disfrutar de una vida sexual más segura.
En Unidad Médica Mindre puedes recibir atención confidencial y profesional para resolver tus dudas sobre salud sexual, valorar qué pruebas son adecuadas para ti y recibir orientación según tu situación.
¿Tienes dudas o has tenido una posible exposición? Agenda una cita de valoración y cuida tu salud sexual.